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La pandemia del covid19, que estamos viviendo, nos ha sometido a una situación de confinamiento prolongado que nos afecta a todos en menor o mayor medida.

Esta exigiendo a cada uno de nosotros mucha madurez y equilibrio, para gestionar las múltiples fuentes de estrés que están presentes: cambios profundos en el día a día, miedo por nuestra propia salud y la de nuestra familia, crisis económica, incertidumbre, vinculación social muy restringida entre otras muchas.

EMOCIONES DE LOS NIÑOS

Para los niños, los estresores presentes en el confinamiento son algo distintos. Para ellos representa un cambio radical de sus rutinas, disminución de sus vínculos con iguales y familiares, menores oportunidades de estímulo, exploración y movimiento, por lo que es natural esperar cambio en su forma de estar, reaccionar y comportase.

Es importante destacar que el estres tiene el impacto más potente sobre el equilibrio y salud emocional de los niños, es el estrés parental, es decir la gestión emocional inefectiva o desregulada de los padres frente a una situación difícil o adversa.

Especialistas en Psicología Infantil

Los seres humanos aprendemos a regular nuestro sistema nervioso en relaciones seguras con nuestros cuidadores primarios. El sistema nervioso de nuestros hijos no cuenta aún con las estructuras y niveles de madurez necesarios para regularse, por lo que se co regulan con nosotros, como si ambos sistemas nerviosos se sincronizaran.

Por ello mantén siempre presente que la mejor manera de cuidar y promover la salud y el equilibrio emocional de tus hijos es desde tu propia salud emocional.

SEÑALES DE ESTRES EN LOS NIÑOS

Es fundamental que estés alerta a señales de afectación que tu hij@ pudiera y que requieren de atención, estas son:

  • Conductas regresivas tales como comenzar a mojar la cama luego de haber controlado esfínteres
  • Irritabilidad, llanto fácil
  • Miedo a separarse de los padres
  • Problemas de sueño
  • Problemas de alimentación
  • Verbalización de preocupaciones con respecto a si mismo y sus seres queridos
  • Tristeza, retraimiento y menor interés por jugar

 

¿QUE HACER ANTE ESTAS EMOCIONES?

  • Haz hincapié en conectar con tu hij@, mírale y escúchale con interés, demuéstrale que tú estás presente, disponible y en sintonía con él o ella. Se paciente y comprensivo.
  • Garantiza al menos dos momentos de “calidad” al día con él o ella, es decir haciendo algo que les guste a ambos y mejor aún que esperen con ilusión la llegada de ese momento
  • Cuidar rutinas de sueño, practicar respiraciones profundas. Leele cuentos antes de dormir, incluso si el ya lee. La situación de lectura compartida, en disfrute, tiene un elemento de bálsamo emocional muy potente.
  • Garantiza que todos se reúnan alrededor de la mesa durante la comida. Pídele opinión y ayuda para escoger y ayudar a preparar los alimentos.
  • Entre todos programen y participen en actividades positivas juntos

 

CUIDAR LA SALUD EMOCIONAL

Para terminar, queremos recordarte la importancia de que cuides tu propia salud emocional. Tu hij@ seguirá tu dirección y tu tono afectivo.

Trabaja sobre ti mismo, cuidando una gestión emocional saludable en tiempos difíciles.

Limita exposición a noticias y conversaciones en torno al tema del coronavirus, queda con amigos y miembros de la familia por vídeo conferencia, focalízate en aspectos positivos en el momento presente y evita drogas y alcohol.

Asegúrate que cada día hagas algo divertido, algo productivo y que te mantengas activo, este el modelo que tu hij@ necesita tener.  De esta manera, a futuro, recordará cómo en tiempos de coronavirus sus padres, aunque en condiciones de mucho estrés, se autorregularon y le cuidaron mostrándoles maneras efectivas de afrontar la adversidad.

Foto de Tatiana Syrikova en Pexels